miércoles, 18 de mayo de 2016

Gabinetes: una ayuda más que necesaria (y peligrosa) para los periodistas

Los gabinetes de comunicación no solo facilitan la labor del periodista, sino que además son imprescindibles. Imprescindibles porque hoy día existe una saturación de medios que a cada instante quieren contactar con empresas, políticos y personalidades, así que la mejor forma de organizar y canalizar esas peticiones es a través de un solo contacto, cuya única dedicación sea esta. Quizá podría entenderse incluso como una democratización de la relación entre medios e instituciones: las fuentes, en este caso los gabinetes, habrán de consensuar una respuesta para todos los medios, de manera que ninguno tendrá ventajas informativas sobre el resto.

Esto, a su vez, es también un problema. ¿No se está limitando entonces la habilidad del periodista para conseguir información original, para sortear el discurso prestablecido por el jefe de prensa? Además, ¿acaso no se están acostumbrando los periodistas a conseguir respuestas inmediatas a través de los gabinetes de comunicación en vez de preguntar directamente a los protagonistas de la noticia y tener así la oportunidad de repreguntar tantas veces como estimen oportuno?


Los profesionales de la información tienen que ser conscientes de que si los productos que les envían los gabinetes cada vez facilitan más su labor es porque estos saben que así tienen más probabilidades de seducir al periodista y acabar colocando su mensaje. Los gabinetes comunican y publicitan a través del márketing (facilitar el trabajo del periodista es pura mercadotecnia) y el ejercicio del periodista no es otro que plasmar las versiones de unos y otros e investigar qué hay de cierto en ellas. Es decir, contrastar.

No hay comentarios:

Publicar un comentario